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10 palacios europeos que debes visitar

10 palacios europeos que debes visitar

Móntate a la calesa y acompáñanos en una ruta de ensueño por los mejores palacios europeos.

Empezando por el Palacio Real de Madrid y terminando en el Palacio de Invierno de San Petersburgo, todas las paradas incluyen una buena ración de lujo aristocrático y arquitectura majestuosa.

1. Palacio Real, Madrid

¿Te imaginas un palacio con más de 3.400 habitaciones? La residencia oficial de la Familia Real española cuenta con ese número de estancias repartidas en ni más ni menos que 135.000 m2 de superficie. Esta fortaleza del siglo XVIII está inspirada en bocetos que Bernini hizo para el Louvre de París. En la actualidad, los Reyes residen en el Palacio de la Zarzuela, por lo que el Palacio Real está destinado solamente a actos oficiales.

2. Palacio de Fontainebleau, París

A tan solo una hora en coche de París está ubicado el Palacio de Fontainebleau, una fortaleza renacentista que fue la residencia oficial de los monarcas franceses desde Luis VII hasta Napoleón III. Ahora convertido en un museo nacional y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el estilo manerista que se puede ver en la decoración interior del castillo (incluyendo escultura, pintura y orfebrería) se conoce a día de hoy como estilo Fontainebleau.

3. Palacio de Schönbrunn, Viena

La gloriosidad de Viena no sería la misma sin el Palacio de Schönbrunn, que fue la residencia de verano de los emperadores de Habsburgo. Esta obra maestra del barroco en la actualidad tiene una parte abierta al público, siendo uno de los edificios más visitados de la capital austríaca. Paséate por los pomposos salones conservados en su estado original y no te pierdas la Glorieta ni la fuente del obelisco.

4. Palacio de Versalles, París

Haz un viaje a la Francia del siglo XVIII deleitándote con la belleza arquitectónica del Palacio de Versalles. Situado a 20 km de París, a día de hoy el palacio aun conserva algunas funciones políticas, aunque es sobre todo un punto turístico para los visitantes que buscan pasar un día fuera de la capital francesa.

5. Palacio de Buckingham, Londres

Desde 1837, el majestuoso Palacio de Buckingham es la residencia oficial de los soberanos británicos. En sus magnificentes salas de Estado tienen lugar eventos oficiales, y son las mismas salas que están abiertas al público durante la temporada estival (mientras la reina Isabel II se encuentra en su residencia de verano). ¿Quién no querría pisar la famosa sala del Trono?

6. Palacio de Peterhof, San Petersburgo

Más que un palacio, este es un conjunto de palacios con parque incluido, ubicado a 29 km de San Petersburgo. El palacio principal, llamado Grande, es de estilo barroco y fue la residencia de verano de los zares hasta la Revolución de Octubre de 1917, para convertirse en museo a partir del año siguiente. Los dos parques, el Inferior y el Superior, cuentan con un gran número de fuentes y cascadas, además de un invernadero, un pabellón y otros monumentos.

7. Palacio de Charlottenburg, Berlín

En pleno centro de Berlín se encuentra el Palacio de Charlottenburg, símbolo del barroco y rococó alemanes. Debe su nombre a Sofía Carlota de Hannover (esposa del rey Federico I de Prusia), quien encargó su construcción. Antiguamente sirvió de residencia de la familia real de Prusia, y hoy es el palacio más grande de la capital alemana y una de las atracciones turísticas más visitadas de la ciudad.

8. Palacio Pitti, Florencia

A pocos pasos del archiconocido puente Vecchio de Florencia está el Palazzo Pitti. Construido en el siglo XV, inicialmente fue la residencia urbana del banquero florentino Lucca Pitti. Posteriormente pasaron por ahí varios personajes importantes de la historia de Italia, como los Medici, Napoleón I, los reyes de Italia… hasta que se convirtió en un edificio público que alberga un gran museo de arte que vale mucho la pena visitar.

9. Palacio de Pena, Sintra

El Palacio Nacional de Pena empezó a construirse en 1836 encima de un turón escarpado y es un excelente ejemplo del romanticismo portugués, lo que lo convierte en un auténtico palacio de cuento. Ahí residió la familia real portuguesa durante el siglo XIX, aunque el conjunto tuvo que ser reconstruido a raíz de un terremoto. Gracias a su gran riqueza arquitectónica, Sintra fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

10. Palacio de Invierno, San Petersburgo

A mediados del siglo XVIII Isabel I de Rusia ordenó la construcción del Palacio de Invierno en San Petersburgo. Esta fue la residencia oficial de los zares hasta 1917, cuando tuvo lugar el asalto al palacio que simbolizó el inicio de la Revolución Rusa. Conocido por su fachada verde y blanca, actualmente el palacio alberga el famoso museo Hermitage.

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