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Secretos del arte: 7 obras para admirar con otros ojos

Secretos del arte: 7 obras para admirar con otros ojos

Te contamos algunos de los secretos que hay detrás de las obras de arte más famosas e importantes del mundo

Si Walt Disney, uno de los artistas más brillantes del siglo pasado, escondía mensajes subliminales e imágenes ambiguas en sus dibujos, los artistas más importantes de la historia del arte tenían igual o más talento para hacerlo. Las pinturas y frescos de genios como Leonardo da Vinci y Miguel Ángel ocultan muchos misterios y secretos que solo un ojo muy observador (con la ayuda de un buen guía) puede descubrir.

A continuación desvelamos algunos de los secretos ocultos en las obras más importantes y famosas de la historia del arte.

1. El secreto dental de Mona Lisa

Seguramente, la Mona Lisa de Leonardo da Vinci es una de las pinturas más misteriosas y fascinantes de todos los tiempos (bueno, en realidad, ¡casi todas las obras de Leonardo da Vinci son intrigantes!). Todos los que visitan el Louvre intentan descifrar el mensaje que hay detrás de su mirada desconcertante y de su sonrisa misteriosa, pero parece que fue Joseph E. Borkowski, un crítico de arte americano, quien dio en el clavo. La expresión ambigua del rostro de la Mona Lisa probablemente tiene que ver con que le faltaban algunos dientes cuando posó para el cuadro. Con la ayuda de una sofisticada tecnología, Borkowski descubrió algunas cicatrices alrededor de los labios de Mona Lisa que indican que se le extrajo un diente delantero. Además, la posición de su boca y su sonrisa misteriosa también confirman que le faltan dientes anteriores.


La Mona Lisa de Leonardo da Vinci

2. Símbolos ocultos en una cesta de frutas

Caravaggio fue uno de los artistas más oscuros y controvertidos de la historia, y uno de los más icónicos después de haber revolucionado la técnica del claroscuro. En Cena de Emaús, un Jesús resucitado se revela antes sus discípulos. La revelación también se presenta a través de varios símbolos cristianos escondidos en un lugar insospechado: la cesta de frutas que hay en la mesa de madera, situada en primer plano. La uva negra representa la muerte, la uva blanca es la vida cristiana y la manzana es el símbolo de la tentación y del demonio. La sombra de la cesta forma la silueta de un pez, un símbolo usado por los cristianos perseguidos en tiempos romanos para reconocerse entre sí.

3. La pícara Madame X

A simple vista, la fascinante pintura de John Singer Sargent en la que retrata a la bella Virginie Amélie Avegno Gautreau parece solo un cuadro elegante. Sin embargo, la obra causó una enorme controversia: por esta razón, el artista hizo un cambio prácticamente invisible. En un principio, uno de los tirantes enjoyados del suntuoso vestido de la socialité francesa se le deslizaba por el hombro. Esta pose se consideraba demasiado erótica y sensual para el recatado público parisino de 1884. Tal fue el escándalo que Singer Sargent retocó la pintura de modo que el tirante estuviera en la posición adecuada. Después, se fue de París y vendió el cuadro al Met, donde aun se puede admirar actualmente.


Retrato de Madame X, John Singer Sargent . Crédito: Sharon Mollerus en VisualHunt / CC BY

4. ¿Mozart era masón?

En los museos estamos acostumbrados a ver cuadros de hombres eminentes en peluca y uniforme. A menudo, posan con una mano por debajo de la chaqueta, a la altura del estómago… como Napoleón. En realidad, esta postura indica pertenencia a la francmasonería y la aceptación de sus normas y jerarquía. Antonio Lorenzoni pintó a Mozart así en el retrato que le hizo.

5. Afán de protagonismo en El matrimonio Arnolfini

El Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa es muy conocido. La pintura de 1434, obra de Jan van Eyck, se caracteriza por sus intensos colores, su gran textura y una atención al detalle que hace que las telas y el cristal parezcan reales. Gracias a los créditos iniciales de Mujeres Desesperadas, el cuadro se hizo un hueco en la cultura popular. En la pared del fondo de la habitación en el que posa el matrimonio Arnolfini hay un espejo. Si miras atentamente, verás que hay dos personas reflejadas en él que no son los protagonistas de la pintura. De hecho, en el espejo sale Jan van Eyck saludando en un minúsculo autorretrato.


El matrimonio Arnolfini de Jan van Eyck. Crédito: Cea. en VisualHunt / CC BY

6. Klimt tiene problemas con el marido de su musa

Uno de los cuadros más famosos de Klimt es el Retrato de Adele Bloch-Bauer I. La musa de Klimt, sin embargo, era una mujer casada. Su marido, Ferdinand Bloch-Bauer, estaba muy celoso y ofendido por la relación entre Adele y el pintor de la Secesión de Viena, por lo que decidió vengarse de una manera poco usual. Este pidió a Klimt centenares de bocetos de la pintura con la esperanza de que el pintor se aburriera de la imagen de su mujer. Y sí, funcionó.

7. Inteligencia superior en la Capilla Sixtina

La Capilla Sixtina, construida entre 1475 y 1481 durante el pontificado del Papa Sixto IV, exhibe frescos de pintores italianos como Botticelli, Perugino y Pinturicchio. Como todo el mundo sabe, la bóveda y el muro por encima del altar llevan la firma de Miguel Ángel. Este maravilloso sitio visitado por millones de personas cada año esconde un secreto que solo se puede ver desde el ángulo adecuado mirando con mucha atención. En La creación de Adán, la capa que sostiene a Dios y a los ángeles tiene forma de cerebro humano.


La creación de Adán, de Miguel Ángel. Crédito: empeiria en VisualHunt.com / CC BY

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