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La ruta de la seda en siete fascinantes lugares de interés

La ruta de la seda en siete fascinantes lugares de interés

La legendaria Ruta de la Seda cruzaba un vasto territorio de incontables pueblos, culturas y civilizaciones donde hoy se pueden visitar increíbles lugares de interés. Compartimos siete de ellos.

La Ruta de la Seda era una intrincada red de caminos por tierra y mar desde el Mediterráneo hasta China, India y Japón que facilitaban el intercambio de mercancías, ideas y creencias. En el vasto territorio que atravesaban la ruta vivían pueblos y culturas de lo más diversas y la Ruta de la Seda tuvo un gran impacto en el mundo que hoy conocemos. Esconde, además, incontables tesoros históricos y culturales. Dado el gran número de monumentos, ciudades y países que abarca, en este artículo hemos seleccionado siete que no te puedes perder.

1. Los guerreros de terracota de Xian

La ciudad china de Xian es donde comenzaba la Ruta de la Seda y, durante la dinastía Han (de 207 a. C. a 220 d. C.), se construyó aquí uno de los monumentos más impresionantes y duraderos del mundo: un enorme ejército de esculturas de guerreros de terracota que se enterró con el emperador Han para protegerlo en el más allá. Más o menos en la misma época se empezaron a enviar las primeras misiones comerciales que transportaban seda, entre otras cosas, desde la capital imperial hasta destinos lejanos en el sureste asiático e incluso a Roma.

2. La carretera del Pamir (Afganistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán)

Esta es una de las carreteras más escénicas del mundo, que zigzaguea entre altas montañas, extensos valles y terrenos escabrosos. Por caminos como este pasaban las caravanas de la Ruta de la Seda. En la magnífica cordillera del Pamir hay numerosos picos de más de 7000 metros de altitud y conducir por esta carretera es una experiencia única.

3. Las montañas Tian (China, Kazajistán y Kirguistán)

El gran sistema montañoso que se extiende por las zonas fronterizas de China, Kazajistán y Kirguistán y unido a las montañas del Pamir en el sur es un espectáculo natural irrepetible que sorprende al viajero con glaciares y lagos de agua cristalina.

Entre sus maravillas se encuentran los lagos de Ala Kul e Issyk-Kul, Jengish Chokusu (la montaña más alta del sistema), los caravasares de Tash Rabat y la torre de Burana. Las montañas Tian ofrecen la mezcla perfecta de historia, naturaleza y aventura al aire libre.

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4. Bujara, Jiva y Samarcanda (Uzbekistán)

Uzbekistán alberga algunos de los monumentos y lugares de interés histórico-culturales más impresionantes de Asia Central. Las ciudades de la Ruta de la Seda Bujara, Jiva y Samarcanda merecen la pena una visita.

Del siglo VIII al XII, en esta fantástica parte del mundo vivieron muchos filósofos, pensadores y académicos. Las callejuelas de Jiva, la majestuosa mezquita de Kalyan de Bujara y la plaza del Registán de Samarcanda te transportarán en segundos siglos atrás a su época de mayor esplendor y apogeo.

5. Merv (Turkmenistán)

Llegó a ser una de las ciudades más grandes del mundo, pero, desgraciadamente, los mongoles destruyeron la mayor parte en 1221 y Merv nunca recuperó la prosperidad, ya que volvió a ser asediada en 1789.

En la actualidad, sus ruinas son un lugar fascinante. Ver el mausoleo del sultán Sanjar y las antiguas murallas en pleno desierto de Karakum según te acercas es una experiencia increíblemente hipnotizante.

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6. Isfahán (Irán)

Isfahán tiene amplias avenidas ajardinadas, elegantes palacios, mezquitas decoradas con bellos azulejos, minaretes y una plaza pública de obligada visita. La ciudad iraní está repleta de lugares que ver y cosas que hacer.

El recorrido de la Ruta de la Seda se desvió hacia Isfahán para que pudiera beneficiarse del comercio de caravanas y, por eso, la antigua capital persa se considera hoy una de las ciudades más bellas del mundo.

7. Capadocia (Turquía)

A través de la región turca de Anatolia, que comunicaba la Ruta de la Seda con el Mediterráneo y sus numerosas ciudades portuarias, las caravanas cargadas de seda y otros productos ponían rumbo por tierra o mar hacia Europa.

Las ciudades subterráneas y las iglesias esculpidas en la roca de Capadocia son uno de los lugares más sorprendentes e impresionantes de la zona, donde también se aprecian muchos caravasares de la Ruta de la Seda con siglos de antigüedad.

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