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Las obras más famosas del arte moderno

Las obras más famosas del arte moderno

Desde La noche estrellada de Van Gogh hasta American Gothic de Grant Wood, Musement recoge 14 de las obras más representativas del arte moderno.

El arte moderno es una categoría muy amplia. Abarca todo el arte creado entre 1860 y 1970 e incluye diferentes movimientos artísticos, como el cubismo, el posimpresionismo, el surrealismo y el impresionismo, entre otros.

Con tantas pinturas emblemáticas de arte moderno ha sido muy difícil elegir solo 14. Así que, si nos hemos olvidado de tu favorita, cuéntanoslo en los comentarios.

1. La alegría de vivir, Matisse, 1906

Considerado uno de los pilares del arte moderno, La alegría de vivir de Matisse causó un gran revuelo por sus distorsiones y combinación de colores. Matisse, máximo representante del fauvismo, priorizó en su obra el predomino de color y las cualidades pictóricas de su estilo por encima de la realidad. El cuadro representa varios cuerpos desnudos disfrutando despreocupadamente de la vida.
Dónde: La Fundación Barnes, Filadelfia

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The Joy of Life – Henri Mattise 1905-06, Barnes Foundation Philadelphia , USA style: fauvism Bonheur de Vivre or else "The Joy of Life" is recognized as the greatest fauvistic work in history of art. The work is saturated with color in the spirit of fauvism, where the colors served as a transmitter of emotion and not the real colors percieved by the artist. The artwork is a masterpiece that has definitely changed the fate of contemporary painting. Mattise's work particularly influenced the work of Pablo Picasso, who, inspired by the image, created the famous Virgins of Avignon. The radical disortion of the characters scale, viewed from different angels allows the observer to become part of the visual scene of the image. The painting is located in the private collection of Albert C. Barnes, an art collector who bought it from Christian Tetzen-Lund. The work can be seen at the Barnes Foundation in Philadelphia, USA. This is one of the most outstanding collections of contemporary art in which we can also see works of m.i. Edgar Degas, Henri Rousseau, Pierre-Auguste Renoir and Paul Cezanne. The painting was once in the possession of Leo and Gertrude Stein, who very deeply reflected their mark on the development of 20th century art. An interesting fact is that since 1992 there is a total ban on reproduction of the image in color. #arthistory #henrimattise #artist #painting #painter #artgallery #artisticinspiration #inspiration #artistic_nation #artlover #historiasztuki #artoftheday #artistoftheday #artshot #traditionalpainting #modernart #modernism #artprofile #artstudentv #educationchannel #education #culture #cultural #artistlifestyle #instaart #artistsofinstagram #instaartist #artvisual #visualart #masterpiece

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2. Las señoritas de Avignon, Picasso, 1907

Las señoritas de Avignon es una de las obras más famosas de Picasso y un referente del arte moderno. El cuadro representa a cinco prostitutas desnudas en un burdel de Barcelona. En lugar de retratarlas femeninas y seductoras, Picasso utilizó ángulos agudos y formas irregulares, haciéndolas parecer, en cierto modo, intimidantes y primitivas. El cuadro también muestra influencias de África y Oceanía.
Dónde: MoMA, Nueva York

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3. Nenúfares, Monet

Claude Monet ha pintado nenúfares de una forma u otra prácticamente durante toda su carrera, de ahí que haya más de 250 obras dedicadas a ellas. El artista exhibió la primera serie en 1900, inspirándose en los jardines de su casa en Giverny. Estas obras no sólo son representativas del artista, sino también del movimiento impresionista en su conjunto. Hoy en día, sus nenúfares están repartidos por todo el mundo, desde el Instituto de Arte de Chicago, el MoMA, el Museo de Arte Chichu en Japón hasta la Galería Nacional de Londres. Uno de los mejores lugares para contemplarlos es el Museo de la Orangerie, situado en el Jardín de las Tullerías de París, ya que fue especialmente adaptado para albergar la obra.
Dónde: Museo de la Orangerie, París

4. La persistencia de la memoria, Salvador Dalí, 1931

La persistencia de la memoria no sólo es una de las obras más representativas de Dalí, sino que también se considera un pilar del surrealismo. Los relojes blandos que parecen derretirse, con el paisaje marino de Port Lligat de fondo, han sido interpretados de muchas maneras diferentes.
Dónde: MoMA, Nueva York

5. La noche estrellada, Vincent Van Gogh

La Noche Estrellada de Van Gogh muestra la vista desde su habitación en el sanatorio de Saint-Rémy-de-Provence, donde permaneció desde mayo de 1889 hasta mayo de 1890. La obra es famosa por sus espirales caóticas que llenan de vida el maravilloso cielo nocturno.
Dónde: MoMA, Nueva York

6. Autorretrato con collar de espinas, Frida Kahlo, 1940

Frida Kahlo pintó este autorretrato tras su divorcio con Diego Rivera. El collar de espinas representa el dolor que le producía la separación de su marido. Del collar cuelga un colibrí muerto, símbolo de la buena suerte, y en su hombro hay un gato negro, símbolo de la mala suerte, intentado capturar al colibrí. Mientras que muchas de las obras de Kahlo están en el museo que lleva su nombre en la Ciudad de México, este cuadro se encuentra en el Centro Harry Ransom de la Universidad de Texas en Austin.
Dónde: Centro Harry Ransom de la Universidad de Texas, Austin

7. Retrato de Adele Bloch-Bauer I, Gustav Klimt, 1907

Klimt es mundialmente reconocido por sus obras surrealistas y simbolistas. Este cuadro es uno de los dos retratos de Adele Bloch-Bauer encargados por su marido, un banquero checo que hizo su fortuna en la industria azucarera. Si has visto la película La dama de oro o algún documental dedicado a la obra, sabrás que el cuadro fue robado por los nazis. La obra fue después el centro de una batalla legal que duró casi diez años y, al final de la cual, la sobrina de Adele Bloch-Baue, Maria Altmann, consiguió recuperar el cuadro junto con otras cuatro obras de Klimt.
Dónde: Neue Galerie, Nueva York

8. American Gothic, Grant Wood, 1930

Esta es una de las pinturas más emblemáticas de todos los tiempos. American Gothic muestra una pareja de pie frente a una casa rural de estilo gótico situada en Iowa. El pintor usó a su hermana y a su dentista como modelos para el cuadro, pidiéndoles que posaran como el tipo de personas que “probablemente vivirían allí”.
Dónde: Instituto de Arte de Chicago, Chicago

9. Los halcones nocturnos (o Noctámbulos), Edward Hopper, 1942

El Instituto de Arte de Chicago alberga una gran cantidad de pinturas de arte moderno y el cuadro Noctámbulos de Edward Hopper es uno de los más emblemáticos. La obra inmortaliza una cena de madrugada en un restaurante prácticamente vacío en una calle desierta de la ciudad, iluminada solo por las luces del propio bar. Hopper vivió en Greenwich Village, y se cree que su vecindario fue fuente de inspiración para este cuadro, aunque es imposible determinar la ubicación exacta.
Dónde: Instituto de Arte de Chicago, Chicago

10. Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte, Georges Seurat, 1884 – 1886

En esta obra, el artista posimpresionista utilizó la técnica del puntillismo para retratar a un grupo de parisinos disfrutando de una tarde de domingo en un parque a orillas del Sena. La obra fue una de las fuentes de inspiración para el aclamado musical de Stephen Sondheim, Sunday in the Park with George.
Dónde: Instituto de Arte de Chicago, Chicago

11. El grito, Edvard Munch, 1893

He aquí otra pintura icónica (y para algunos, aterradora) que también pertenece al arte moderno, aunque a diferencia de las anteriores no se encuentra en el Instituto de Arte de Chicago. La serie El Grito de Edvard Munch consta de dos pinturas, ambas expuestas en Oslo. Uno está en el museo que lleva el nombre del artista noruego y el otro en la Galería Nacional.
Dónde: Galería Nacional de Noruega y Museo Munch, Oslo

12. Yo y la aldea, Marc Chagall, 1911

Esta obra de arte moderno cubista es un “autorretrato narrativo” de la propia infancia del artista. Las imágenes superpuestas del folclore, la religión, los paisajes rusos y su pasado, delineados a través del color y la forma, se entrelazan de tal forma que el resultado es cautivador.
Dónde: MoMA, Nueva York

13. Los jugadores de cartas, Paul Cezanne, 1890 – 1895

Esta serie del postimpresionista francés retrata a varios campesinos provenzales fumando pipas y jugando a las cartas. Estas cinco pinturas, que se consideran fundamentales en la carrera de Cezanne, fueron finalizadas en los últimos años de su actividad artística, durante los cuales creó alguna de sus obras más aclamadas. Los cuadros se encuentran en la Fundación Barnes de Filadelfia, el Museo de Orsay de París, el MoMA de Nueva York, el Instituto de Arte Courtauld de Londres y una colección privada de la familia real de Qatar.

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14. Le Déjeuner sur l’Herbe (“Almuerzo sobre la hierba”), Édouard Manet, 1863

Manet, figura clave del movimiento impresionista, retrata en esta obra a una mujer desnuda comiendo con dos hombres mientras que otra mujer semidesnuda se refresca en un arroyo situado detrás de ellos. Este cuadro, abierto a la interpretación, generó bastante polémica cuando Manet lo expuso en el Salon des Refusés (“Salón de los Rechazados”) en 1863.
Hoy en día puede verse en el Museo de Orsay en París o en el Instituto de Arte de Courtauld en Londres, que alberga una pequeña versión anterior de la obra.
Dónde: Museo de Orsay, París

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